Dengue: Tips clave para prevenirlo en casa y en el barrio

El Dengue se volvió una preocupación cotidiana en buena parte de la Argentina, con brotes cada vez más extensos y temporadas más largas. Se trata de una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti que puede provocar desde cuadros leves hasta formas graves con internación. La buena noticia es que la mayor parte de la prevención depende de lo que hacemos en nuestros hogares y barrios: eliminar criaderos, usar repelente y consultar a tiempo ante síntomas.

 

¿Qué es el dengue y por qué preocupa tanto en Argentina?

El dengue es una infección causada por cuatro serotipos de virus que se transmite exclusivamente por la picadura de mosquitos infectados, principalmente Aedes aegypti. No se contagia de persona a persona.

En los últimos años, la Argentina vivió los brotes de dengue más grandes de su historia, con cientos de miles de casos notificados y un número importante de hospitalizaciones y fallecimientos.

El cambio climático, las lluvias intensas, el aumento de temperaturas y la acumulación de basura favorecen la presencia del mosquito en más provincias y durante más meses del año.

 

¿Cómo se transmite el dengue?

El ciclo es sencillo pero muy eficiente:

  • El mosquito hembra pica a una persona que tiene dengue.
  • El virus se multiplica dentro del mosquito.
  • Ese mosquito, al picar a otra persona sana, transmite la infección.

Aedes aegypti se cría en pequeñas acumulaciones de agua limpia o relativamente limpia que suelen estar dentro o alrededor de las casas: baldes, latas, botellas, cubiertas, bebederos de mascotas, floreros, canaletas tapadas, juguetes al aire libre, entre otros.
Por eso la prevención del dengue se basa, sobre todo, en controlar al mosquito y sus criaderos.

 

Tips para prevenir el dengue en tu casa

Las campañas oficiales insisten en que más del 80–90 % de la prevención depende del descacharrado domiciliario: la limpieza de patios, terrazas y alrededores para evitar recipientes con agua estancada.

Algunas acciones concretas:

  • Eliminar recipientes en desuso que puedan juntar agua (latas, botellas, tachos, cubiertas, macetas rotas, juguetes viejos).
  • Dar vuelta baldes, palanganas y bebederos que no se usen, o guardarlos bajo techo.
  • Tapar tanques de agua y cisternas, y revisar que no tengan grietas.
  • Limpiar canaletas y desagües, retirando hojas y basura que puedan obstruirlos.
  • Cambiar el agua de floreros y bebederos de mascotas todos los días, cepillar las paredes internas para desprender huevos y larvas.
  • Mantener el pasto corto y los patios ordenados para reducir espacios donde se acumule agua o se escondan mosquitos.

La fumigación puede ser útil frente a brotes puntuales, pero no reemplaza al descacharrado, porque solo mata mosquitos adultos y no actúa sobre huevos y larvas.